¿Qué es el PLSD?
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¿Qué es el PLSD?

El Partido Liberal Social Demócrata nace el 17 de diciembre de 2011 en Sevilla, fundado por profesionales liberales y empresarios de toda España, impulsado por la necesidad de encontrar una nueva manera de hacer política, que sea más idónea para el mundo del siglo XXI; un mundo que se ha hecho pequeño, globalizado, informatizado, tremendamente competitivo, rápidamente cambiante, y que en muchos aspectos sufre el estrés de la saturación poblacional y las tensiones derivadas de un cambio tecnológico constante, una limitación de los recursos naturales y sobretodo de los recursos energéticos, la incorporación de media humanidad (la China, la India, los países emergentes) al mundo desarrollado.

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¿Qué significa ser liberal en España?

En breves palabras, ser liberal en el siglo XXI significa fundamentalmente creer en la Libertad, como parte esencial del alma humana, pero también en la Justicia. Y reconocer, además, que sin Justicia no hay Libertad y que sin Libertad tampoco hay Justicia.

En el Partido Liberal Social Demócrata de España, fundado en diciembre del 2011 en Sevilla por jóvenes empresarios y profesionales liberales de toda España sin carrera política a sus espaldas, no tenemos ningún reparo en aceptar que el Liberalismo político nace en la Inglaterra del siglo XVII, es decir a raíz de la Guerra Civil de Inglaterra, que fue la primera revolución social de la Europa moderna y que acabó con la decapitación del rey Charles I de Inglaterra y la victoria de las fuerzas parlamentarias de Oliver Cromwell, y de la posterior Revolución Gloriosa de 1688,. Cromwell evidentemente no era liberal, pero esta rebelión popular contra la monarquía absoluta, que en España nunca se produjo realmente hasta que tuvo su bautizo y casi su entierro con la Constitución de Cádiz de 1812, permitió el desarrollo de nuevas ideas políticas como las lideradas por el médico y filósofo de Oxford John Locke considerado el padre del liberalismo.

Estas ideas llegaron justo en el momento oportuno, es decir antes de la primera revolución industrial. Con la revolución industrial y el libre comercio, empezó el capitalismo. Con la Revolución Gloriosa de 1688 en Inglaterra, el nuevo Parlamento de Inglaterra y Gales (la unión con Escocia no se produce hasta 1707) redacta una Declaración de derechos que recuerda las obligaciones y los deberes respectivos del Rey y el Parlamento.

1) El Rey no puede crear o eliminar leyes o impuestos sin la aprobación del Parlamento.

2) El Rey no puede cobrar dinero para su uso personal, sin la aprobación del Parlamento.

3) Es ilegal reclutar y mantener un ejército en tiempos de paz, sin aprobación del Parlamento.

4) Las elecciones de los miembros del Parlamento deben ser libres.

5) Las palabras del Parlamento no pueden obstaculizarse o negarse en ningún otro lugar.

6) El Parlamento debe reunirse con frecuencia.

El propósito principal de este texto era recuperar y fortalecer ciertas facultades parlamentarias ya desaparecidas o notoriamente mermadas durante el reinado absolutista de los Estuardo (Carlos II y Jacobo II).

Aunque se permitía el ‘derecho de culto’, separando estado de religión hasta cierto punto, en realidad este derecho en ese momento sólo era aplicable a los protestantes anglicanos y no a los católicos u otros protestantes. Constituye uno de los precedentes inmediatos de las modernas «Declaraciones de Derechos», incluyendo:

  • http://www.plsd.es/templates/ja_lens/images/arround.png); background-attachment: initial; background-origin: initial; background-clip: initial; background-color: initial; background-position: 0px 6px; background-repeat: no-repeat no-repeat; ">El preámbulo de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos (1776), que bajo el simbólico “all men were created equal” sentó las bases de la democracia más poderosa de la historia de la humanidad, aunque en ese momento no reconocía la abolición de la esclavitud, que tardó todavía casi un siglo en aceptarse.
  • http://www.plsd.es/templates/ja_lens/images/arround.png); background-attachment: initial; background-origin: initial; background-clip: initial; background-color: initial; background-position: 0px 6px; background-repeat: no-repeat no-repeat; ">La revolucionaria Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano (1789) y
  • http://www.plsd.es/templates/ja_lens/images/arround.png); background-attachment: initial; background-origin: initial; background-clip: initial; background-color: initial; background-position: 0px 6px; background-repeat: no-repeat no-repeat; ">La internacional Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948)

Nos resulta sinceramente imposible separar el reconocimiento de los derechos humanos del liberalismo. También nos resulta imposible separar el capitalismo y el libre comercio del liberalismo.

Y aquí está la principal dificultad a nuestro humilde entender del concepto de ideología política liberal. Si el acento de la ideología se ponen en los ‘derechos’ , es evidente que el rumbo político se mueve hacia la izquierda tradicional. Pero si se pone el énfasis en el capitalismo y el libre comercio, el rumbo se mueve hacia la derecha.

De esta manera, la ideología liberal se ha interpretado según el lugar y el momento histórico . John Maynard Keynes, por ejemplo, el economista de Cambridge que revolución las teorías económicas y que ayudó a Europa y los EEUU a salir de la gran depresión de los años 1930s, era profundamente liberal pero con una tendencia que hoy llamaríamos de social demócrata.

Pero los economistas americanos “monetaristas” de Chicago de los 1980s también se consideraban neo-liberales, aunque sus teorías políticas y sociales eran más bien conservadoras. Friedman , considerado el padre del monetarismo moderno, argumenta que la causa principal de la Gran Crisis fue la restricción (en la cantidad de dinero circulante) que las autoridades monetarias de EEUU habrían impuesto en 1930 siguiendo un periodo relativamente prolongado de políticas monetarias expansionistas.

Pero se puede argumentar que la gran depresión de entonces podría haber sido prevenida si el Banco Federal norteamericano hubiera hecho más -si hubiera expandido la base monetaria más rápidamente y hubiera hecho más para rescatar los bancos en problemas. Y ahora, aquí estamos (2008-2012), mirando una crisis reminiscente de la de los 30.

El problema identitario del Liberalismo político y su ambigüedad es tal que en los EEUU de América, por ejemplo, liberales son en general ‘los de izquierdas’ , es decir los más social demócratas. En cambio, en muchos países de Iberoamérica (por ejemplo, en el Paraguay de ahora) los liberales son conservadores.

En España parece ser que los medios de comunicación han favorecido que , bajo mucha propaganda electoral poco ilustrada y menos rigurosa, se hayan etiquetado de ‘liberales’ grupos conservadores del Partido Popular, por ejemplo los liderados por Esperanza Aguirre. Si , por poner un ejemplo muy reciente, se defiende a ultranza el libre movimiento del capital (sin restricciones, impuestos o regulación) se define esta política irresponsable como ‘liberal’.

Una cosa es el libre comercio de bienes y otra la total libertad de movimientos de capitales, que fácilmente pueden arruinar a un país o hundir una moneda. Por poner otro ejemplo, se va a aprobar una ley que liberaliza los horarios de comercio de locales grandes y pequeños en toda España, sobretodo en las zona supuestamente más turísticas- a quién va a beneficiar especialmente esta política, a las grandes superficies o a los pequeños comerciantes? Está claro que a las grandes superficies.

En Madrid ciudad casi han desaparecido los pequeños comerciantes, ya que les resulta imposible competir no sólo por las políticas de precios/volumen. También por la esclavitud que supone mantener con recursos humanos familiares una actividad y unos horarios totalmente libres. Por eso en Barcelona, los “botiguers” – tradicionalmente votantes de CiU o la derecha, no quieren de ninguna manera esta liberalización absoluta.

En resumen, el Liberalismo que nosotros creemos necesita España y Europa en estos momentos no es el Neo Liberalismo conservador, aliado de las grandes multinacionales y especuladores financieros. Más bien es el Liberalismo Social, que en sintonía con los principios del capitalismo productivo no esclaviza ni arruina, ni especula como si fuéramos gobernados por un gran Casino o una mafia sin alma humana.

Como dicho en el enunciado: entendemos que ser liberal en el siglo XXI significa fundamentalmente creer en la Libertad, como parte esencial del alma humana, pero también en la Justicia. Y reconocer, además, que sin Justicia no hay Libertad y que sin Libertad tampoco hay Justicia.